Página en blanco

 Casi 2 años desde la última entrada en este (intento de) blog...mucho ha pasado que quisiera escribir, otro tanto, no quisiera plasmarlo para seguir fingiendo que no es realidad y de repente, me siento frente a la página en blanco...¿cómo retomo? ¿por dónde empiezo? ¿qué es más importante? 

Podría disertar amargamente sobre la triste realidad del país en pedazos en que se ha convertido aquel país que alguna vez aspiró a ser de primer mundo (o algo cercano a eso) pero a ningún fin práctico lleva mi crítica que, por muy fundamentada que esté, no provoca diferencia alguna en el día a día de millones de personas que han adoptado la subsistencia a través de limosnas como su estilo permanente de vida.

¿Se han dado cuenta el poco tiempo que tomó que muchos exhibieran su verdadera naturaleza? Esa que fingían no tener, la del huevón acomodaticio mediocre que vive feliz recibiendo becas, apoyos de un Estado que no tiene dinero propio y que sólo administra (más bien, despilfarra) una riqueza que no genera, que sólo existe gracias a aquéllos que por costumbre, convicción o porque no hay de otra, pagamos impuestos y ahí, la duda ¿será que no tenemos de otra? ¿sigue siendo lo correcto pagar impuestos para que otros millones se la vivan en lo que hasta hace algunos años era el delito de la mal vivencia? ¿tiene algún sentido ahondar en esa línea argumentativa?

Tal vez es más importante (por lo impactante que resulta) escribir sobre las diferencias clasistas que el mal manejo de la política pública ha recrudecido y exacerbado (con la finalidad perversa de esperar que nos destruyamos unos a otros) los últimos dos sexenios; sin embargo, la duda me asalta de nuevo ¿qué puedo aportar escribiendo sobre lo que parece no importarle a nadie? ¿Acaso las letras realmente pueden modificar conductas, convicciones?

Y ¿si mejor caigo en el camino de las tendencias de autoayuda y escribo sobre lo productivo que es el asesoramiento terapéutico? Mucho se ve en redes sociales sobre esto así que a estas alturas ya hasta podría ser un tema viejo pero que sigue vigente por lo poco que se ejerce en la realidad y sin embargo, también se ha convertido en un tema de discusión por la simplista justificación de que ir a terapia es un privilegio y no una necesidad para la mínima evolución personal.

Podría también escribir sobre mi vida (esa que tampoco es relevante para nadie) que he construido en bases sólidas y que me ha entregado tantas alegrías acompañadas de crecimiento y plenitud pero entonces, caería en el cliché de tantos que ya hacen esto.

Ah la página en blanco siempre, mi mayor desafío...enemigo a veces, aliado otras...me rehúso a escoger un solo tema, me rehúso a decidir que uno es más importante que otro, no quiero seguir escribiendo mi confusión, mi hastío de lo público ni mi plenitud privada.

No voy a sucumbir a la página en blanco...solo puedo aceptar que es el alimento que siempre anhelo, que tanto había extrañado y prometo dejar de huir del miedo que me provoca no poder dejar de escribir.


Página en blanco

 Casi 2 años desde la última entrada en este (intento de) blog...mucho ha pasado que quisiera escribir, otro tanto, no quisiera plasmarlo pa...